Entrevista | Alegando con Luna Bengoechea: «El arte es una forma muy libre de ser crítico con algo»

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Luna Bengoechea (Gran Canaria, 1984) nos recibió en su estudio, en una zona céntrica de Las Palmas, con la misma hospitalidad de quien abre las puertas de su casa. Tras mostrarnos un catálogo de su obra, volvemos a quedarnos cautivados por su manera de mezclar la belleza con su crítica a las dinámicas perversas de la industria alimentaria. La mirada de Bengoechea llega hasta la raíz de problemáticas que, aunque están entre nosotros, nos cuesta reconocer. Hablamos, por ejemplo, de la desnaturalización de nuestros hábitos de consumo, la manipulación del marketing de alimentos ultraprocesados, o la especulación económica con semillas.

¿Cómo empezó tu interés por el arte?

Creo que fue por mi relación con el dibujo y con la pintura, desde pequeña. Siempre tuve afinidad y facilidad para las labores manuales, y el dibujo era algo que me aportaba mucha tranquilidad y que me divertía. El primer año que no hice nada de dibujo, en bachillerato, recuerdo que fue como un punto de inflexión. Dije: “no quiero estar sin esto en mi vida, quiero que esto sea parte de mi día a día”. Decidí estudiar bachillerato artístico y, después, la carrera de Bellas Artes.

¿Cómo llegaste a interesarte por las problemáticas de la industria alimentaria?

A nivel personal, un problema de salud me obligó a cambiar mis hábitos alimentarios, de manera que, después de un año de una dieta muy concreta, en la que básicamente estaba evitando los alimentos procesados y volviendo a comer de una forma que nunca me había planteado, conseguí mejorar mi salud de una manera completamente radical. La enfermedad desapareció, o, por lo menos, los síntomas y dolores. Sentí en mi propio cuerpo cómo el alimento puede cambiar tu salud.

Aparte, mi hermano, que estudió Sociología y después hizo un máster en Cooperación Internacional, estaba trabajando para la FAO, el Departamento de Naciones Unidas que tiene que ver con la alimentación. Entonces, profundizando a un nivel más teórico a través de los conocimientos de mi hermano, me empecé a interesar por la industria, por cómo funciona y por cuáles son las contradicciones que tiene detrás. También mis padres tenían una pequeña empresa familiar de productos ecológicos, o sea que creo que había una conciencia en mi familia sobre estos temas. Y bueno, todo eso, sumado a lo que me ocurrió con mi salud, me sirvió para darle esta perspectiva… y lo quise llevar a mi trabajo.

Después de un año de una dieta muy concreta, en la que básicamente estaba evitando los alimentos procesados y volviendo a comer de una forma que nunca me había planteado, conseguí mejorar mi salud de una manera completamente radical

¿Quién es Vandana Shiva y cómo te inspira?

Es uno de mis referentes teóricos de estos últimos años. La descubrí gracias a Blanca De la Torre, una comisaria que trabaja de manera internacional los temas de la industria alimentaria y de la ecología a través del arte. Vandana Shiva ha publicado varios libros en los que defiende el valor de las campesinas y las semillas. Sobre todo, lucha en defensa de estos sectores más desfavorecidos y que son explotados muchas veces. Uno de los libros que tiene publicados es Ecofeminismo, y a mí ese concepto me rompió los esquemas. Nunca había pensado en relacionar estos dos conceptos y en la manera en que ella lo hace.

El ecofeminismo me rompió los esquemas. Nunca había pensado en relacionar estos dos conceptos y en la manera en que Vandana Shiva lo hace

¿Cómo fue el salto de la pintura a tus otras intervenciones?

Luna Bengoechea Brocoli 2011

Cuando empecé a incorporar estos temas de la industria alimentaria en mi trabajo artístico, lo hice a través de la pintura. Realmente, es la disciplina de la que vengo, en la que me especialicé y en la que me sentía más cómoda en mis inicios. Así que empecé a trabajar en una serie titulada “Naturaleza muerta por asfixia”, que tiene como referente el género del bodegón, a través de la cual me gustaba reflexionar y mostrar cómo ha cambiado nuestra forma de consumir alimentos. Desde el bodegón clásico, hasta el más contemporáneo, el bodegón que podríamos obtener en un supermercado.

Después de varios años trabajando en esta serie pictórica, me pareció que el formato bidimensional y que la técnica no estaban contando nada relacionado con la idea. O sea, que me empecé a cuestionar por qué estaba pintando. Por qué utilizaba esa técnica para hablar de lo que quería yo hablar. Entonces fue cuando empecé, a raíz de una residencia que hice en Bolivia, a plantearme otros formatos.

En Bolivia, lo que hago es trabajar directamente con semillas de quinoa, que además tiene muchas variedades y colores. Tenía toda una gama cromática a través de la cual trabajar. También me gustaba hablar sobre la producción industrial de la quinoa, un alimento tan fundamental para la cultura boliviana, y sobre cómo se estaba exportando a Estados Unidos y a Europa por las modas y una serie de cuestiones externas. Entonces, empiezo a trabajar en una intervención efímera realizada únicamente con semillas de quinoa de diferentes colores en la que represento un billete de cinco euros. Además, me lo planteo como si fuese una ofrenda. Una ofrenda a la Tierra Madre, que ellos llaman Pachamama, y que es algo tan esencial en su cultura.

Así, empiezo a trabajar en una serie de intervenciones de este tipo que, al principio, comienzo haciendo en el paisaje, y en lugares con connotaciones rituales o espirituales. Pero después también me lo llevo a una serie de exposiciones en un contexto más de sala, más convencional.

Después de estas intervenciones, he tratado de donar las semillas y los granos a agricultores para que puedan utilizarlos como compost o como alimentos para animales. La idea es que tengan una segunda vida y generar el menor impacto posible con mi trabajo. Y también, de esta manera, ser coherente con las ideas que estoy señalando.

Después de estas intervenciones, he tratado de donar las semillas y los granos a agricultores para que puedan utilizarlos como compost o como alimentos para animales. La idea es que tengan una segunda vida y generar el menor impacto posible con mi trabajo

¿Cómo surgen las ideas de tus obras?

En el caso de las intervenciones en el paisaje, normalmente ha ocurrido en el periodo en el que estoy haciendo una residencia artística en el extranjero. Lo que me interesa entonces es relacionarlo con el contexto de ese sitio. Me parece lo más interesante: no irme con algo de aquí que ya conozco, sino crearlo a partir de lo que empiece a conocer allí. Siempre, desde antes de ir para allá, trato de ponerme en contacto con personas que trabajen en el sector, especialmente en agricultura. También leer un poco antes de ir. Pero sobre todo, una vez que llego allí, tener una serie de entrevistas para conocer realmente lo que está ocurriendo en el contexto real. A partir de ahí ya empiezo a trabajar.

¿En qué proyectos estás ahora?

Luna Bengoechea Flavour 2019

Estoy participando en una exposición colectiva que está actualmente en la Sala Cabrera Pinto, “No News, Good News”, en la que tengo una instalación que se llama “Banana Dollar”, con 96 piezas de escayola, que son moldes de plátano de Canarias.

Está también abierta una exposición en El Almacén en Lanzarote. Esta exposición es individual, con el título “Flavour” (“Sabor”). En ella, profundizo en la idea de la perversión del marketing y los productos industriales, especialmente dirigidos a un consumo infantil. También es una intervención efímera, específica para el espacio, en la que he trabajado únicamente con azúcar refinada y apropiándome de la técnica de las alfombras de sal del Corpus Christie. Esta alfombra de azúcar está coloreada con tintes y colorantes alimentarios, y representa los típicos personajes animados que aparecen en los envases de cereales infantiles, que han marcado nuestra infancia y que todos conocemos. Esta intervención va acompañada con los eslóganes que tienen las cajas de cereales, como “despierta la energía”, o “el tigre que hay en ti”, y todos esos mensajes positivos con los que nos bombardean los productos.

De tu obra, además del componente crítico, se suele resaltar su atractivo visual. ¿Qué importancia tiene esto para ti?

Para mí es fundamental generar unas piezas que tengan diferentes capas, de manera que te puedas aproximar a ellas de una forma más estética o superficial, pero también de forma que puedas seguir encontrando lecturas a medida que profundizas. Me interesa trabajar desde una obra que sea cercana y atractiva para públicos de diferentes índoles. Que no te quedes bloqueado o no veas nada que no te interese. Que haya un atractivo estético para engancharte, y que puedas seguir profundizando si te interesa (y si no, pues no). Me parece importante hacer algo más ‘democrático’ en ese sentido.

¿Cómo puede el arte concienciar sobre estos problemas?

Para mí, el arte es una forma muy libre de ser crítico con algo. Tienes libertad absoluta para exponer tus ideas, para reflexionar sobre ellas de una manera muy visual. Estamos acostumbrados a recibir mucha información a través de lo visual. Más ahora, con las redes sociales y el bombardeo de fotos e imágenes en movimiento, estamos familiarizados con ese lenguaje, por lo que creo que el arte tiene un potencial muy grande a la hora de comunicar. Creo que ahí reside la fuerza del arte: en su capacidad para señalar los puntos que queremos cambiar o mejorar.

Para mí, el arte es una forma muy libre de ser crítico con algo. Tienes libertad absoluta para exponer tus ideas, para reflexionar sobre ellas de una manera muy visual

¿Cómo ves el panorama actual del arte en Canarias?

Desde un punto de vista de los creadores que están en activo en Canarias, me parece de una riqueza excepcional. No sé si en otras regiones ocurre lo mismo, pero creo que aquí hay mucha gente muy creativa haciendo apuestas por su trabajo artístico.

Lo malo es que estamos aislados, aunque es verdad que con las redes sociales parece que tenemos un puente para conectarnos con cualquier parte del mundo. Pero sí que es verdad que cuando tienes que trasladar obra, hacer envíos o recibir paquetes… Enviar obra para fuera es muy tedioso desde aquí. Hay muchísimas trabas y es muy caro. Es un handicap que nos limita. Aunque no quiero decir esto sin nombrar la ayuda de Canarias Crea que te puede otorgar el Gobierno de Canarias si estás empadronado aquí, y que te ayuda a trasladarte y a trasladar tu obra.

Si estuvieses en un cargo de responsabilidad en el área de cultura del Gobierno de Canarias o de un Cabildo, ¿qué medidas tomaría para mejorar esta situación?

Haría muchísimo hincapié en la profesionalización de los artistas de una manera digna, con unos honorarios dignos de una persona que se dedica a esto y en lo que invierte mucho tiempo y dinero. Para mí, sería fundamental establecer una serie de normas básicas de buenas prácticas. Que ya las hay, pero habría que implementarlas. Y, sobre todo, medidas de protección hacia el creador. Sería por ese lado por el que más atacaría.

Haría muchísimo hincapié en la profesionalización de los artistas de una manera digna, con unos honorarios dignos de una persona que se dedica a esto y en lo que invierte mucho tiempo y dinero

¿Cómo han sido, en tu caso, las dificultades para abrirte camino?

Tú arrancas con una ilusión que puede con todo. Piensas que la constancia y el trabajo y todo el esfuerzo que inviertes va a ser recompensado, porque quieres que eso sea así, piensas que puede ser así. Eso, independientemente de tu talento. Porque después también está el factor de que no sabes cuál es la fórmula para que tu trabajo funcione. Muchas veces te planteas si es por falta de talento o de trabajo o de otras cosas que no estás controlando, como una mentalidad más comercial o… ni idea. Es muy complicado saber esto: cómo puede llegar a funcionar.

Y sí, para mí ha sido una trayectoria de mucha inversión: en tiempo, recursos y todos los aspecto. Y todavía va muy poco a poco, muy lentamente. Yo tengo la suerte de mantenerme trabajando y de que me sigan saliendo proyectos, cada vez con mejores condiciones. Pero es una carrera a largo plazo. También creo que es muy bueno trabajar en algo aparte para tener un sueldo que te dé más seguridad y estabilidad, porque si no vives en unos altibajos muy fuertes.

Realizador audiovisual. Graduado en Comunicación Audiovisual y Periodismo por la UC3M (Madrid). Diplomado en Cine Documental por la PUCV (Valparaíso).

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