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Entrevista | Alegando con Fabiola Socas

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Fabiola Socas se ha ganado a pulso ser considerada uno de los referentes de la música canaria contemporánea. Algunos sólo la conocen de verla en la tele cantando folías o de versionar canciones míticas, pero Fabiola Socas es mucho más que eso. Compositora, investigadora y cantante, el amor por la cultura de su tierra está presente en toda su carrera.

Durante la entrevista en una cafetería de La Laguna, nos habló con cariño y cercanía sobre sus trabajos discográficos, sus proyectos artísticos, su labor de investigación en torno a la riqueza del patrimonio oral del Archipiélago y del grupo de música canario-amazigh Ait Nahaya, del cual forma parte. Y descubrimos a una mujer con pensamiento crítico y espíritu rebelde, sin pelos en la lengua para denunciar la desprotección cultural que vivimos en Canarias. Una mujer que lleva luchando toda su vida por la dignidad, el reconocimiento y la visibilidad del legado cultural de las Islas.

Cuéntanos cómo fue el proceso de composición de tu primer disco en solitario Poemas (2002)

fabiola socas

Fue un proceso intenso emocionalmente y también largo para poder conseguir que el disco saliera como lo habíamos concebido. Fue un proceso intenso emocionalmente porque cuenta la historia de un amor mío. Y siempre escribir tus letras y componer tu música implica desnudarte ante la gente. Creo que la gente esperaba un disco de versiones, no un disco tan personal. No fue entendido por mucha gente, pero los que lo entendieron lo aman, hablan de él con mucho amor. No quería que mi primer disco en solitario fuera una copia de nada, sino lo más genuino y honesto posible.

Luego fue el proceso de selección de los instrumentos, de los arreglos. Recuerdo que con el percusionista José Pedro Pérez, un músico que ya no está con nosotros y que nunca dejaremos de echar de menos, estuvimos en su taller seleccionando las baquetas, los instrumentos. Hicimos un trabajo super sensorial de la selección de cada uno de los timbres de la percusión que está en ese disco. Fue todo hecho con tanto amor…

Tras varios años de trabajo e investigación vino en En el camino (2014), donde mezclas la tradición canaria con un sonido vanguardista

Es un disco bastante contemporáneo, aunque tiene esa mezcla con la tradición. Lo hice con un amigo que se llama Samuel Aguilar, con el que estudié la carrera de composición en el Conservatorio. Su padre y él dirigieron el Festival de Música Visual de Lanzarote con gente como Brian Eno, Terry Riley, Stockhausen… vino gente muy potente ese año. El caso es que entre los dos hicimos un disco de composiciones con una base muy importante en la música tradicional canaria.

Tu último trabajo discográfico se llama Álbum de recuerdos (2016), un disco-libro en el que cedes el micrófono a tu padre Carmelo Socas, solista de Los Chincanayros ¿qué nos puedes contar de él?

Mis padres siempre me habían dicho que por qué no hacía un álbum de versiones de canciones sudamericanas, algún fado portugués, canciones canarias… Y como mi padre ha sido un gran cantador, le dije que ese disco lo tenía que hacer él y que yo se lo producía y cantaba en algunas canciones. Este disco es muy importante para mí porque yo siempre he estado trabajando con informantes, y este disco supone un reconocimiento a mi propia familia.

En el libro están todas las fotos de mi familia, es un álbum de recuerdos familiares. Las canciones vienen con su historia de por qué fueron grabadas, lo que significaron en nuestras vidas y todas tienen fotos de momentos importantes para nuestra familia. Es como si cerrase un círculo ahí. Es como si satisficiera la necesidad, no sólo de reconocer los grandes valores musicales de nuestra tierra, sino también a mi familia que es lo más cercano a mí.

¿Cómo surgió la idea del recital de poemas de Elsa López El viento y las adelfas, en el que participaba también Domingo Rodríguez “El Colorao” y el guitarrista Juan Carlos Pérez?

Fue muy mágico porque Elsa me puso en el camino de Domingo y de Juan Carlos, dos grandes amores musicales en mi vida. Después de eso hemos trabajado mucho juntos y para mí son mis amigos, mis hermanos, mis amados, mis queridos. Los adoro con la fuerza de mi corazón. Son dos gigantes, los escucho y pienso: “de verdad estos son mis amigos, mis colegas…”. Da hasta vértigo.

Hubo una época de mi vida en la que sentí que tenía que irme a Barcelona y realizarme en otro sentido. Aprender cosas de vida diaria, habilidades de movilidad, cosas que no había trabajado antes. Y en ese sentido estaba yo un poco rebelde, porque antes de irme a Barcelona había colaborado con un montón de gente aquí, había hecho un montón de discos de colaboraciones y yo no sabía quién era yo. Fue en ese momento en el que yo empecé a componer canciones para mi disco Poemas.

Hubo una época de mi vida en la que sentí que tenía que irme a Barcelona y realizarme en otro sentido. Aprender cosas de vida diaria, habilidades de movilidad, cosas que no había trabajado antes

En ese momento, cuando llego de Barcelona yo estaba ya muy cansada de los programas de folclore de la tele y creía que eso me alejaba de lo que era la esencia de la música canaria que yo quería buscar. Y de repente un día, en uno de esos muchos Tenderetes que veían mis padres, escucho tocar a “El Colorao”. Fue tanta la emoción que sentí, que lo llamé y le dije: “Tú eres la persona con la que me encantaría tocar”.

“Cuando Fabiola Socas escucha por primera vez a ‘El Colorao'”

Y paralelamente a eso conocí a Elsa López en la isla de El Hierro. Ella daba un recital de poemas y luego yo tenía que cantar. Y salí al escenario llorando. Le dije al público que tenía que hablar un rato porque no podía cantar después de oírla recitar. Lo que dice y cómo lo dice, te mueres. Es superpoderosa. Entonces de repente me dice Elsa: “Oye Fabiola, ¿por qué no hacemos un recital juntas?”. Y empezamos a ver sus libros, y de todos ellos, escogimos El viento y las adelfas, que fue su primer trabajo. Me preguntó qué música veía yo para esto, y le contesté que música canaria tradicional. Y me propuso llamar a Domingo “El Colorao” y a Juan Carlos. Te lo juro, me da escalofríos todavía. Cómo puede ser esto.

La primera vez que hicimos El viento y las adelfas fue en Córdoba. Terminamos los cuatro llorando de emoción en el escenario. Cuando ya comenzamos la gira, Domingo se inventaba burradas para que en vez de emoción, lloráramos de risa. Era tan patético, terminábamos tan emocionados… Luego se materializó en un disco en 2006 y así fue la historia.

Cuéntanos sobre la experiencia de Bimbache openART

Por la época en la que conocí a Elsa fui varias veces a El Hierro invitada por un grupo de gente súper especial, a los que aún les guardo muchísimo cariño. En esos conciertos en los que yo tocaba iba a verme un guitarrista alemán llamado Torsten de Winkel y su mujer Sabine Wilmann. Ellos siempre me decían de hacer algo un día porque les gustaba lo que hacía, pero siempre lo dejaba pasar… Y un día llamaron a mi compañero José, que era técnico de sonido, para que les grabara el festival, y Sabine me llamó para invitarme a que asistiera para que conociese lo que hacían. Fui unos días para allá y cuando escuché tocar a ese dios… Así empezó también una historia muy bonita con ellos.

El concierto del Bimbache openART es una fusión, no entendida como alguien que estudia dos géneros y los fusiona, sino como una convivencia musical de culturas. Por ejemplo, yo canto una folía y el tipo de la tabla hindú comienza a acompañarte con un patrón que viene del norte de la India. Cada uno toca lo suyo, pero me acompaña. Eso hace que esa folía sea diferente, que suene a India y suene a Canarias. Pero no hay nada impostado: yo no he estudiado música hindú, ni él sabía lo que era una folía antes de escucharme. Solamente decimos, vamos a hacer música.

Has trabajando durante años activamente en la recuperación y difusión del patrimonio oral de las Islas. ¿Qué te motivó a ello? ¿Cuál ha sido el resultado de esta labor?

Hubo un momento importantísimo para mí. Yo toda la vida había cantando música canaria porque es lo que viví en mi casa. Hasta que llegó un momento en el que me dije: “me estoy volviendo una folclórica, esto no es lo que yo siento”. Yo no quiero hacer lo políticamente correcto, quiero hacer lo artísticamente aceptable. Algo que a mí me conmueva. Fue ahí cuando hice la ruptura.

Fabiola Socas siente que se está convirtiendo en una folclórica

De repente en el conservatorio, cuando estaba estudiando composición, en la asignatura de folclore nos mandaron a hacer un trabajo sobre folclore canario. Y yo dije: “bah tío, estoy huyendo de esto y me viene por el conservatorio”. Y decidí hacer un trabajo sobre los ranchos de ánimas, la parte de nuestro folclore que se encuentra más en los márgenes. La gente muchas veces no sabe ni lo que es. Ahí me encargaron también una composición, Mar de ánimas, que se publicó en 2002. Total que yo me fui a hacer trabajo de campo y a grabar a esa gente. Y hubo un momento que lo recuerdo de forma vívida en el que me saltó un chip en la cabeza que dije: “yo ya estoy condenada. Esto va a ser para siempre. Esto es un amor para toda la vida”.

Me encontré con Carmen Nieves Luis, otra mujer inabarcable, un universo paralelo totalmente fascinante. Empezó a enseñarme las cosas que había recogido. Había pasado un año elaborando partituras para una publicación suya. Me pidió hacerme un par de consultas y al final decidimos reelaborar todas esas partituras. Ella había hecho un trabajo inmenso. El trabajar con ella me ha acercado a un patrimonio que de verdad no se conoce. No tenemos ni idea. Cuando escucho declaraciones incluso de algunos investigadores que afirman que el folclore canario es muy pobre, yo alucino. Con todo el respeto, pobres somos los que no tenemos ni idea.

Cuando escucho declaraciones incluso de algunos investigadores que afirman que el folclore canario es muy pobre, yo alucino. Con todo el respeto, pobres somos los que no tenemos ni idea

Es un tema amplio y muy difícil, porque estás trabajando a veces con un cantador y de repente fallece, y termina su vida sin haber visto las publicaciones que ya uno quisiera que hubiesen salido a la luz… Es terrible porque desde los poderes parece que no se terminan de poner los medios… Todo son bonitas palabras, ayudas pequeñitas, pero realmente no se toma consciencia de la importancia de esto. Y es terrible, porque probablemente estos investigadores se irán sin ver su obra publicada…

En alguna ocasión has dicho que a nivel cultural estamos muy desprotegidos en Canarias

Muchísimo. Y de investigación ni hablemos.

He escuchado que luchas por la creación de un centro que sirva de archivo para la música canaria, ¿cómo va este proyecto?

fabiola socas entrevista

Mira yo di esa idea y se han creado centros, a pesar de que a mí lo que se me decía era que no había recursos.

Se han creado centros, pero siguen estando igual de mal gestionados. Yo no voy a levantar el dedo para acusar a nadie porque también los políticos tienen derecho a escoger a sus artistas y a la gente que ellos creen que bailarán a su compás. Las movidas y los intercambios que pueden estar ahí, ni entro ni quiero entrar. Nosotros tenemos pruebas objetivas de que hay unos materiales y de que hay un trabajo muy serio hecho. No estamos trabajando con intrusos, que dicen que les gusta la musicología y publican algún artículo. Estamos trabajando con gente seria que lleva toda su vida de compromiso, y eso es una prueba objetiva. Más objetiva que cualquier oposición.

Alomejor lo que tenemos que hacer es crear un archivo documental accesible desde Internet, desde cualquier lugar del mundo. Pero todo eso necesita tiempo y ayuda. Nosotros estamos trabajando absolutamente por voluntad propia. Una de las cosas que a mí me desmotiva mucho y que a veces hace que tenga que sacar fuerzas para levantarme, es que los programas de informática musical son inaccesibles para personas ciegas. Tengo todavía que trabajar con un copista, en pleno siglo XXI y con lo que ha avanzado la tecnología… Esa persona está trabajando gratis también. Llega un momento que dices, ¿hasta cuándo? Es que es mucho material… Por ejemplo, el arrorró. La mayor parte de la gente en Canarias alomejor conocen el de Power, el de Valentina y los más avezados te dicen que conocen el que ha publicado el Centro de la Cultura, pero es que hay cientos de arrorrós, cientos… Vale, yo trabajo gratis el tiempo que pueda toda la vida, pero es que no me va a dar una vida…

Una de las cosas que a mí me desmotiva mucho es que los programas de informática musical son inaccesibles para personas ciegas

Si estuvieses en un cargo de responsabilidad en el área de cultura de algún Cabildo o del Gobierno de Canarias, ¿qué medidas tomarías para mejorar la escena musical en las Islas?

La verdad es que creo que las personas que ocupan esos cargos deberían estar mejor asesoradas, deberían estar más en la calle. Sentir el pulso de lo que realmente está latiendo y de la necesidad urgente que hay de difundir ciertas cosas. Ellos son víctimas del propio sistema, de la burocracia, de muchas cosas, pero creo que las representaciones culturales de nuestra tierra a veces son poco plurales.

La verdad es que creo que las personas que ocupan esos cargos deberían estar mejor asesoradas, deberían estar más en la calle.

Es normal que ellos busquen alternativas más comerciales para que más gente se sienta representada, pero creo que aparte de ganar votos deberían en pensar un poco en hacer historia y algo realmente importante para el avance de nuestra cultura, no sólo ahora, sino de cara al futuro.

Para los que aún no se ha enterado, háblanos del grupo de música canario-amazigh Ait Nahaya, del cual formas parte. ¿cómo surge y qué música hacen?

Para mí Ait Nahaya ha sido un regalo existencial. Es la confluencia de músicos profesionales que llevamos reunidos más de 5 años por amor al arte para trabajar, componer, ensayar e investigar. Lo que ha motivado nuestro encuentro es el descubrir pequeñas perlas comunes entre África y Canarias. Acercarnos más a un continente del que formamos parte y del que sin embargo hemos vivido tan alienados, tan de espaldas a nuestra tierra, porque también África somos nosotros.

Fabiola Socas sobre la relación de Canarias con África

Todo esto empieza a gestarse porque Kino Ait Idrissen, que es un grandísimo músico, instrumentista y cantador, se viene de Granada aquí. Empieza a tocar con Rogelio Botanz y nosotros empezamos a escucharlo tocar. Entonces, Alberto Méndez y Luisa Machado llaman a Kino y empiezan a gestar un proyecto. Paralelamente a eso, mi amiga Carmen Pérez Sabina y yo hicimos un concierto de reconocimiento y homenaje a Alberto y a Luisa porque son dos figuras indispensables de nuestra cultura, también súper poco reconocidas… Yo no sé lo que nos pasa. No sé si es un complejo o que no sabemos ver a valores muy grandes de nuestra cultura…

Hicimos una audición de música canaria y música amazigh, y empezamos a ver puntos en común, y un día me llama Luisa y me dice que le está diciendo Alberto que si me gustaría ir a tocar con ellos. Bueno, yo casi me muero. A mí es como si me hubiera llamado Kim Jarrett o Barbra Streisand para tocar. Te lo juro, sin exagerar. Fue una emoción tan grande… A partir de ahí empezamos, con Julito González a la percusión también, Torsten fue un guitarrista que siempre colaboró con nosotros con Bimbache, y Bimbache y Ait Nahaya tienen bastantes puntos en común… Y por último entró Sergio García Romero, saxofonista, teclista, que también nos ha regalado unos temas preciosos. Él se lo ha llevado más a lo afro-cubano, al tema de los Orishas y la santería y últimamente también compuso un punto cubano basado en décimas de Raúl Herrera, un poco una incursión en la música campesina cubana que tiene que ver también con los canarios emigrados a Cuba.

Con lo cual, es un proyecto de fusión de músicas que tienen que ver con nuestra tierra, pero sobre todo con África, porque nosotros lo latino siempre lo hemos tenido más en cuenta, pero a África muy poco para mi gusto.

Lo latino siempre lo hemos tenido más en cuenta, pero a África muy poco para mi gusto

He leído que Ait Nahaya significa “Hijos de hombres dignos”. ¿Por qué eligieron este nombre?

Quisimo tener siempre presente la dignidad de nuestros maestros. Siempre quisimos enaltecer o ayudar a visibilizar esa dignidad y esos conocimientos a partir de documentos orales de informantes y de gente que está ahí y muchas veces no es tenida en cuenta, y que a nosotros nos parece la gente más digna y ejemplar que pudiera precedernos. Por ello, “hijos de hombres dignos” es la declaración de intenciones de intentar continuar con el legado que hemos recibido y que sentimos que es mucho.

Para los que nos estén leyendo, ¿dónde y cómo pueden disfrutar de la música de Ait Nahaya?

Justamente el pasado viernes 26 de octubre estuvimos en el Otoño Cultural de Caja Canarias. Fue muy bonito. No hemos tenido hasta ahora demasiadas posibilidades de visibilizar nuestro proyecto porque en muchos festivales te piden un trabajo discográfico. Aunque parezca que no, a día de hoy un disco es algo indispensable para moverte en algunos mercados. Nosotros ya estamos en ello. Lo tenemos bastante avanzado. Pero al nosotros ser gente profesional que está siempre trabajando, buscar espacios para auto-producirnos, para auto-gestionarnos, no es fácil. Esperamos que el próximo año salga este trabajo.

¿Qué significa para ti Canarias?

La verdad es que es una pregunta muy bonita porque yo creo que la tierra va cobrando sentido con la vida de uno. Cuando uno nace y va creciendo no tiene el sentido de que en algún momento te va a tocar abandonar esto. Pero a lo largo del tiempo vas tomando conciencia de lo importante que es el sitio en el que tú estás, porque ese sitio es tu punto de partida y después cada uno volará hasta donde pueda por los motivos que sea. Pero las raíces deben estar bien asentadas. El mundo es demasiado global y demasiado grande, y si las raíces no están claras podemos perdernos en un maremágnum de todo de todo y nada de nada.

Fabiola Socas habla sobre la importancia de las raíces

A mí me encanta cantar canciones que universalmente son regalos para la existencia. Que existan compositores como Jobim, como Drexler, como Serrat, como Rubén Blades… Son cosas demasiado grandes como para uno no intentar acercarse a esos soles y decir: “pues yo quiero cantar esto, versionar esto…”. Pero cuando uno canta una folía, hay un sentimiento de tribu, de pertenencia… Yo empecé a encontrarme un poco más cuando encontré el espacio en la música de mi tierra.

Cuando uno canta una folía, hay un sentimiento de tribu, de pertenencia… Yo empecé a encontrarme un poco más cuando encontré el espacio en la música de mi tierra

¿Cómo definirías tu relación con tu perro guía Orlee?

Es una compañera de vida espectacular. Es un amor incondicional y la belleza al alcance de la mano. Es la concreción de lo más abstracto de la belleza, del amor, de la amistad, del cariño, de la alegría… Para mí significa lo que para cualquier persona que haya amado a un perro implica. Pero además, lo que me ayuda en el día a día, en mi autonomía, en mi independencia. Ya no puedo decir que ella es un perro de trabajo, ella es la más grande colaboradora que he tenido en mi equipo vital junto con mis padres. Ella me cuida y yo cuido de ella. Es un vínculo que jamás hubiera imaginado que pudiera existir.

¿Y a las personas que luchan por vivir de la música en Canarias?

Que sean ellos mismos. Cuando uno cuenta su verdad, esa verdad llega. Hay gente que vive de la música haciendo versiones, haciendo lo que puede, cantando en una orquesta… Eso también tiene su mérito porque no es fácil vivir de la música…

Si se nos pagara lo que pedimos por nuestro trabajo, podríamos vivir dignamente. Cuando antes te subías a un escenario, cobrabas. Ahora, tienes que luchar con las instituciones para que te paguen en tiempo y forma, porque aunque supuestamente hay normas que nos protegen, la burocracia es lo que al final nos termina desmotivando. Pero a pesar de toda esa paja que hay alrededor, cuando encuentras tu forma de expresión a través de la música ya no hay vuelta atrás, es irremediable.

Hay gente que piensa que el éxito es la fama. Yo la verdad es que siempre busqué el respeto de mis colegas y hacer la música que yo quería hacer. Y eso es lo suficientemente gratificante para pasar el mes con poco dinero. Mis amigos dicen que soy una hippie, pero qué le voy a hacer.

Yo les diría que luchen por sus sueños, que a veces se cumplen.

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1 Comentario

  1. La verdad,leyendo este fantastico trabajo,me he quedado anodadado.Yo que aligual que Fabiola,he nacido y vivo en Icod,siempre la he tenido,como una gran profesional del cante,pero no sabía de todas esas sus inquietudes y de todos los trabajos que ha realizado a lo largo de su vida.Y eso me enorgullece.Que tengamos una persona nacida en nuesttra Ciudad,con esas inquietudes,es tremendamente excepcional y muestra inequivoca de su gran valía.
    Por lo tanto la animo a seguir adelante, a no desfallecer a pesar de todos los obstaculos y todos los sinsabores de la no comprensión,de los que están obligados a preservar nuestras tradiciones,pero a los que solo les importa sus propios intereses,desgraciadamente.
    Y por último,un ruego a Fabiola.Que nos conceda a los icodenses,la dicha de poder oir parte de su trabajo,en una actuación en nuestra Ciudad.Sería un magnifico regalo,y más ahora que se acerca el tiempo de Navidad,y para nosotros sería un incalculable obsequio.

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