Entrevista | Alegando con Ángel Sánchez: «Yo reforzaría la educación de contenidos canarios, la pondría obligatoria como asignatura»

Cuesta abordar una entrevista con Ángel Sánchez, Premio Canarias de Literatura en 2018, por la cantidad de frentes que te abre su obra. Desde hace más de cincuenta años, Sánchez ha publicado en el campo de la poesía, la novela, la poesía visual, el ensayo, la antropología o la crítica.

Cuando llegamos a su estudio en Valleseco (Gran Canaria), lo descubrimos concentrado en su ordenador, escribiendo. Ángel trabaja más que nunca. Entre libros, cuadros y todo tipo de piezas de la iconografía de mil culturas, nos confiesa que una de sus mayores referentes vitales es Violeta Parra, por su proeza antropológica de rescatar cientos de canciones populares chilenas y usar las mismas para transmitirle al pueblo las riquezas de su propia cultura.

¿Cómo fueron tus inicios en la literatura?

Empecé a escribir desde que era niño. Mis padres eran maestros y yo leía mucho, tenía una biblioteca estupenda en Gáldar. Escribía cuentos de cuando iba a la playa, de las vacaciones… Después, mis primeros poemas surgieron cuando estudiaba Filosofía y Letras en La Laguna, pero los tenía guardados, no me atrevía a enseñarlos. Ahí también estaban los poetas Eugenio Padorno, Jorge Rodríguez Padrón, Alberto Pizarro

Cuando más tarde me fui a Salamanca, ya tenía un grupo de poemas, que publiqué en el año 67. Fue mi primer libro. La poesía fue el primer género que traté en serio. Los cuentos infantiles quedaron en los cuadernos, y la poesía visual empezó en el 72, recortando y pegando letras de periódicos. Yo no sabía que aquello era poesía visual hasta que me lo dijeron. De ahí en adelante vino todo lo demás: el ensayo, la novela, la crítica de cine, la de teatro, de libros, los prólogos… y así todos los días. También mucha investigación, porque todo procede de lo que lees o de lo que consultas.

¿Qué es la poesía visual?

Guillaume Apollinaire 1915 Reconnais-toi

La poesía visual es un modo de combinar el alfabeto con cualquier otro medio de visualización. Empezó con los antiguos griegos, y después con los juegos de las imprentas europeas. Con la llegada del invento de Gutenberg, los impresores comenzaron a hacer juegos de letras, poemas en forma de rombo, de círculo, etc. Yo además recibí el estímulo de los caligramas de Guillaume Apollinaire, un poeta francés de principios del siglo XX.

La poesía visual es la imagen dibujada. Sean letras, sea una pegatina, una fotografía, un collage… Yo reciclo mucho. Mi obra hoy en día es una mesturanza de varias cosas, que incluyen letras e imagen. Aunque en realidad lo ha sido desde siempre, desde el primer libro.

Sobre el primer libro, me pasó una cosa que tengo que contar. Existe esa imagen de Michelin, ¿no? El hombre hecho de ruedas. Yo la tomé como un icono que eran letras “O”, un Michelin formado de varias “O”. Esto llegó a oídos de la fábrica de Michelin y un despacho de abogados de Madrid me mandó una requisitoria diciendo que me iban a demandar por haber utilizado su imagen comercial. Yo les mandé un artículo diciendo: “miren, hay un señor llamado Andy Warhol que se ha hecho famoso con la Sopa Campbell, otros en España han usado el toro de Osborne como icono para sus cuadros… Ustedes deberían tener como un honor que yo use Michelin para darle dimensión artística”. Y me respondieron: “estupendo, ya usted se explicó, le retiramos la demanda”. A partir de entonces… Michelin por todas partes.

También usaba a Carpanta, el personaje de cómic. O Woody, de Toy Story, que me simpatiza mucho. O Tom y Jerry… En fin, los dibujos animados.

La poesía visual es un modo de combinar el alfabeto con cualquier otro medio de visualización

¿Por qué esa fascinación por la cultura pop?

Aunque a mí me gustan mucho otras corrientes, con la que mejor me llevo es con el arte pop. Sobre todo con Richard Hamilton y con Lichtenstein. Y luego con lo que yo descubro por mi cuenta: por ejemplo, las etiquetas de empaquetado de tomates. Las etiquetas del empaquetado en general han sido una fuente de inspiración para mí. El arte pop se basa en eso, en reciclar cosas previamente publicadas.

Sueles insistir en que obras como esas son páginas de libros.

Poesía visual de Ángel Sánchez

Sí, claro. La poesía visual es tan paginable como la discursiva. De hecho, en los países de Europa donde está normalizada, la poesía visual se publica en libros. En Alemania, en Brasil, en Japón, Francia… Como en España no es un género que tenga difusión, nos vemos obligados a exponer en galerías de arte. La gente cree que son cuadros, pero son páginas.

De hecho, los dos próximos libros que voy a publicar son libros viejos de poesía visual, uno del año 72 y otro del 74. En ellos, cada poema es una página de un libro, sólo que es imagen y no tiene explicación, más allá del impacto visual. Pero como no está en el plan de estudios, los niños no saben lo que es poesía visual. ¡Apenas saben lo que es la poesía discursiva! Hoy la literatura no se enseña bien. Es una pena. Yo hago todo lo posible por enseñarla. En los catálogos, cuando expongo, explico lo que es la poesía visual. Y en Gáldar tengo una especie de escuela de seguidores, les di un curso de varias horas y empezaron a hacer poemas fantásticos, en seguida se contaminaron. La poesía visual es un juego, jugar con letras, nada más. Sin más trascendencia.

Como en España no es un género que tenga difusión, nos vemos obligados a exponer en galerías de arte. La gente cree que son cuadros, pero son páginas

¿Por qué te definen como un “canario con visión cosmopolita”?

Bueno, eso se debe a que, como estudié en París en los mejores años, aquellos del estructuralismo y la semiótica, y como sé de idiomas (inglés, francés, alemán, italiano, portugués) y he leído toda la literatura en su propio idioma, he escrito en varios idiomas y he traducido varios libros… Soy un canario con formación europea que cuando vuelve a Canarias lee la realidad con ojos de persona extraña, no implicada sentimentalmente. Cuando analizo Canarias quiero ser objetivo. Claro que me puede la vena canaria, pero cuando son cosas de tipo científico le doy caña a la realidad. Porque hay que dársela. Porque esto está muy mal.

Hay un poema mío que se llama «Yo el mesturado», en el que yo me concibo como un canario hijo del pueblo llano, que tuvo una suerte de tener unos padres maestros que me educaron pero que tuvo también la suerte de estudiar en facultades estupendas, como en Salamanca, París, Gutenberg, Grenoble, Orleans… Soy canario cien por cien, pero también europeo y universal. Por eso dicen que soy cosmopolita.

Cuando analizo Canarias quiere ser objetivo. Claro que me puede la vena canaria, pero cuando son cosas de tipo científico le doy caña a la realidad. Porque hay que dársela. Porque esto está muy mal

También te llaman “obrero de la cultura”. ¿Cómo es tu jornada de trabajo?

De 9h a 14h y de 17h a 20h. Ese es mi horario, incluso los días de fiesta. Si tengo salud, vengo aquí a trabajar. Yo me considero un obrero, un trabajador. Produciendo para conocerme a mí mismo, para conocer la realidad y para transmitirla a la gente por mis libros.

¿Qué estás haciendo actualmente?

De todo. Una novela nueva, preparando la exposición del CAAM, un libro que va a sacar el Ayuntamiento de Las Palmas… y esperando que el Cabildo saque los tres volúmenes de la iconografía canaria, a ver si los aprueban y los publican. Esa va a ser mi gran obra, mi obra magna. Tres volúmenes gordos.

¿Y de qué trata tu nueva novela?

canarios en luisiana

De los canarios que emigraron a Luisiana en 1887. Fueron llevados para reforzar Luisiana cuando el rey de Francia se la cedió a su primo Carlos III. La Luisiana española, que duró poco tiempo. Después, la cogieron los de la Confederación de Estados Unidos y ahora es un estado más. Pero en Luisiana hay varios grupos que todavía hablan canario, tienen bailes canarios, cocina canaria, mitología canaria… todo eso se traduce en personas, paisajes, costumbres… y llevo con eso varios años. Lo más que me cuesta son los diálogos, porque hay pocos libros que digan cómo hablaban. Hablaban como la gente del campo, porque eran analfabetos, gente corriente, milicianos y agricultores.

¿Crees que se está perdiendo la forma de hablar de canarias?

El canario tiene un complejo de inferioridad de que habla mal, de que no habla como los peninsulares. Yo siempre he defendido nuestro habla. Desde pequeño, en mis libros utilizo palabras canarias con normalidad: alongarse, arrejunte… Por eso es que la Academia Canaria de la Lengua me hizo miembro, por integrar el habla en lo que escribo. Yo escribo como hablo, y hablo como la gente del campo. Soy un campurrio, un maguro… pero también soy una persona culta. Por eso estoy mesturado.

¿Cómo ve el panorama actual de la literatura en Canarias?

Poema visual de Ángel Sánchez

Hay de todo: gente muy valiosa, gente mediana y gente mediocre. Lo que pasa es que el campo de la literatura no está normalizado: no hay revistas, no hay críticos, los lectores van disminuyendo y no se enseña en las escuelas. Pero hay grandes figuras que merecen difusión nacional.

El problema está en la difusión de las editoriales. Pocas son las que venden en la Península y en Hispanoamérica, y el resto se queda aquí, en las Islas. Cuando uno saca un libro en autoedición, lo vende en algunas librerías, lo regala a algunos amigos y ahí se queda todo. Y sale un libro cada dos días. Hay hiperproducción de libros y disminución enorme de lectores. Los lectores van a por los best sellers de Dan Brown, Las Sombras de Grey, Juego de Tronos… todo lo que se pone de moda. Pero literatura auténtica no se conoce. Nombres clásicos de la literatura canaria, como Cairasco, Alonso Quesada, Agustín Espinosa, los surrealistas… y nosotros, los actuales.

Pero hay muy buenos escritores. Y escritoras, claro, sobre todo escritoras. Y hay más lectoras que lectores. La mujer lee más que el hombre, está demostrado. La literatura canaria tiene el mismo rango que cualquier otra de las nacionalidades o regiones de España. Aquí se escribe muy bien.

Si estuviese en un cargo de responsabilidad en el área de cultura del Gobierno de Canarias o de un Cabildo, ¿qué medidas tomaría para mejorar esta situación?

Reforzar el autoconocimiento en las escuelas. Había hace años un libro que se llamaba Natura y Cultura de las Islas Canarias. Hubo dos ediciones y después ya se retiró. Es un libro muy completo, tiene de todo: geografía, historia, personalidades, problemas… Hoy en día son pocos los profesores que se implican en que el alumno conozca la realidad canaria a fondo, con lo bueno y con lo malo: la colonización, la piratería, la migración, la dictadura, la represión que hubo después de que ganó el facha aquel, Franco…

Yo reforzaría la educación de contenidos canarios, la pondría obligatoria como asignatura

Yo reforzaría la educación de contenidos canarios, la pondría obligatoria como asignatura. También reforzaría las asociaciones de vecinos. Pondría bibliotecas en cada asociación. No solo de literatura canaria, sino de todo el mundo. Desde cuentos infantiles hasta enciclopedias… y no sólo libros: también películas, música, recitales, conferencias, divulgación. Que salgan de la esfera de lo digital. Que pisen tierra. Eso es lo que yo haría.

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Realizador audiovisual. Graduado en Comunicación Audiovisual y Periodismo por la UC3M (Madrid). Diplomado en Cine Documental por la PUCV (Valparaíso).

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