Un paseo por la historia del movimiento feminista en Canarias

Es un hecho que, si nos centramos en la historia del movimiento feminista en Canarias, la realidad no dista mucho de la vivenciada en el resto del Estado español. No obstante, en este artículo nos centraremos en poner el foco sobre las especificidades del movimiento feminista en Canarias, así como en su organización y su recorrido en las islas.

Aunque, como ya hemos adelantado, Canarias no dista exageradamente del resto del Estado en cuanto al desarrollo histórico del feminismo, si se puede especificar las realidades encarnadas de Canarias marcadas por la condición de insularidad, por ser la primera comunidad autónoma en asentarse el bando franquista, y, si cabe, por la herida colonial aún abierta dentro de las islas.

Es por ello que nos centraremos en citar los principales focos de resistencias vinculados al bando de la izquierda, las organizaciones, agrupaciones y asociaciones feministas de las islas, así como discursos tales como los decoloniales que han ido reformulando y abriendo el campo de acción del feminismo canario en la actualidad. Todo ello con la finalidad de esbozar un breve mapa de cómo ha ido desarrollándose y asentándose el feminismo como movimiento social en el archipiélago.

Gran Canaria y Tenerife, ambas islas capitalinas, serán los enclaves principales dónde surge, se desarrolla y se consolida el movimiento feminista canario. No obstante, no por poner la atención en ambas islas se quiere dar a entender que el feminismo no haya permeado en las demás, sino que debido a la alta ruralización de estas, serán las ciudades de Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife las principales protagonistas cuando hablamos de los primeros pasos del feminismo en Canarias.

Antecedentes del movimiento feminista en Canarias

Movimiento feminista canario
Fuente: Canarias7.

En las islas el movimiento feminista que se estaba fraguando en la II República llegó con cierta demora, en parte, por la distancia -hablando en términos geográficos-, como por la ya mencionada alta ruralización del archipiélago. No obstante, el golpe de estado de Franco interrumpió el desarrollo y los primeros pasos de este, dejando a su vera, una sociedad donde el sobrevivir, el alimentarse y el poder sacar a la familia adelante era casi la única preocupación del isleño, y de la isleña en este caso en particular.

Todo ello dejó consigo un panorama donde las mujeres seguían estando condenadas a ser esposas y madres como principal motivación de ser, siguiendo las propias doctrinas impuestas por la Sección Femenina, la cual estuvo fuertemente presente en Canarias. No obstante, ello choca con la doble moral del momento. Mientras a las mujeres se les asignaba como espacio propio lo íntimo y lo doméstico, la necesidad de mantener a sus familias como consecuencia del alto número de migraciones del pueblo canario, entre su mayoría hombres, las abocaba a trabajar fuera de casa con condiciones, cabe destacar, bastante precarias.

Mientras a las mujeres se les asignaba como espacio propio lo íntimo y lo doméstico, la necesidad de mantener a sus familias […] las abocaba a trabajar fuera de casa.

La situación de violencia contra las mujeres durante la dictadura franquista formaba parte de esas “cosas calladas”, de la intimidad, y, sobre todo, del secretismo. Ridiculizándose en diversas ocasiones cuando esto se hacía público mediante prensa, dando la impresión “de que estas prácticas violentas son tomadas como sucesos normales derivados de la convivencia matrimonial” (Hermida: 2014, p.1045).

Tras todo este entramado se escondía todo un movimiento social naciente de una inconformidad absoluta con el régimen dictatorial, patriarcal y opresor. Un movimiento impregnado de revueltas, luchas y manifestaciones en contra de lo establecido y a favor de sus derechos, que era perseguido de la forma más violenta y condenado a existir en la clandestinidad más absoluta. Ejemplo de ello, y como punto de inflexión para posteriores protestas, son destacables los sucesos en Sardina del Norte en Gran Canaria, dónde múltiples obreros de la empresa SATRA fueron encarcelados a raíz de una manifestación y las mujeres salieron en respuesta inmediata. Será a partir de sucesos como estos que se va fraguando una cohesión y organización entre las mujeres de las islas.

Primeros pasos del movimiento feminista en Canarias durante la dictadura

Movimiento feminista de Canarias
Fuente: Canarias7
Todas aquellas mujeres que escapaban del modelo promovido y defendido por la Sección Femenina, estaban condenadas a la estigmatización, discriminación y persecución por parte de la sociedad. Es por ello, “que la salida más común era la clandestinidad, ligadas a las ideologías de izquierdas” (Cabrera: 2017, p.223). Dentro de estas se encontraban los movimientos independentistas, antifascistas y comunistas.

Es por ello que las revueltas, manifestaciones y organizaciones -así como asociaciones de mujeres que conformaron parte de la resistencia frente a la dictadura de Franco y dibujaron los primeros pasos del movimiento feminista como tal- nacen de la mano de partidos y movimientos políticos de izquierdas en contra del régimen, como fueron el Partido Comunista de España (PCE), el Partido de Unificación Comunista de Canarias (PUCC), el Movimiento de Izquierda Revolucionario del Archipiélago Canario (MIRAC), la Liga Comunista Revolucionaria (LCR) o el Partido Comunista Canario (PCC), además de promovidos por el calor emanado de los movimientos de mujeres que se estaban desarrollando a nivel internacional.

Los principales temas que se reivindican desde la AMC, la ODM y la FLMC son la despenalización del adulterio, la ley del divorcio, la legalización de anticonceptivos o la lucha contra la violencia hacia las mujeres.

Ahora bien, pese a que el feminismo de la Segunda Ola entra en escena a nivel internacional aun en dictadura y el interés por este es cada vez más creciente -lo cual es constatable en la organización del Seminario de la Mujer en el año 68 en Gran Canaria o durante el 70, cuando un grupo de mujeres canarias participan en una reunión llevada a cabo en Madrid junto con compañeras de lucha del Movimiento Democrático de Mujeres (MDM)- no será posible hablar del feminismo propiamente dicho hasta bien entrado el año 1975. A partir de aquí comienza a fraguarse de una manera más consolidada y organizada el movimiento feminista dentro del archipiélago. Tanto es así que en el año 1976 se celebra en Santa Cruz de Tenerife una Asamblea de Mujeres Canarias bajo el lema “Por un movimiento feminista del archipiélago”.

Una vez muere Franco, a partir de 1975, las asociaciones de mujeres vinculadas en un principio a estos partidos de izquierda, se van desligando y buscando su autonomía y espacio propio. Siendo las principales la Asociación de Mujeres Canarias (AMC), la Organización Democrática de la Mujer (ODM) o el Frente de Liberación de la Mujer Canaria (FLMC).

Los principales temas que se reivindican desde la AMC, la ODM y la FLMC son la despenalización del adulterio, la ley del divorcio, la legalización de anticonceptivos o la lucha contra la violencia hacia las mujeres. El aborto será uno de los temas candentes dentro de la agenda feminista, de hecho, es en 1978 cuando surge de manera férrea la lucha a través de marchas y manifestaciones a favor del aborto, con la intención de ganar terreno en los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres.

Los años 80 en la historia del movimiento feminista en Canarias

Es durante los años 80 que tiene lugar varios acontecimientos de gran relevancia dentro del propio feminismo. Un ejemplo de ello es que, ya entrados en los años 80 y con el Estatuto de los Trabajadores encima de la mesa, se van incluyendo en éste medidas perseguidas, defendidas y propuestas por las diversas asociaciones feministas; medidas que amparaban, aunque de manera más superflua, la no discriminación y la igualdad en el trabajo.

Sin embargo, cabe destacar que uno de los mayores puntos de inflexión en el transcurso del feminismo en Canarias será la inclusión de las islas en la principal red estatal de organizaciones feministas: la Coordinadora Feminista.

Feminismo en Canarias
Fuente: Jable. Archivo de Prensa Digital.ULGC.

La primera etapa de la Coordinadora Feminista de Canarias se comprende entre los años 1978 y 1981. De hecho, el 9 de marzo del 78 se hace alusión a esta por primera vez en prensa mediante la publicación de El eco de Canarias, en Las Palmas, lo cual supone un hito y un punto de inflexión dentro del movimiento (Cabrera: 2017). No obstante, lo que se configuró como el paso trascendental para la conformación y asentamiento de La Coordinadora Feminista de Canarias fue la campaña por la legalización de anticonceptivos en los 80.

En referencia a la segunda etapa de la Coordinadora Feminista de Canarias que se comprende entre los años 1982 y 1986, ha de destacarse que fue el periodo de consolidación de la Coordinadora como el grupo feminista de mayor importancia dentro del archipiélago canario. Previamente había estado dividida en grupos de poder repartidos en Santa Cruz de Tenerife y en Las Palmas de Gran Canaria. Esta consolidación como grupo unido y de mayor relevancia dentro de las islas va a estar marcado y va a coincidir con la campaña por el divorcio.

Otro de los hechos fundamentales dentro del movimiento feminista en Canarias es impulsado a nivel estatal en 1982, con la creación del Instituto de la Mujer, un organismo de igualdad bajo la tutela del Ministerio de Cultura.

Durante esta década, son múltiples las hazañas que el movimiento feminista fue consiguiendo, entre ellas es destacable la creación en 1984 de Mujeres, Solidaridad y Cooperación en Tenerife, una entidad que se encarga o tiene como cometido el abordaje de las situaciones de las mujeres víctimas de la violencia.

Los años 90 en la historia del movimiento feminista en Canarias

En lo referente a la Coordinadora Feminista de Canarias, la década de los 90 estuvo marcada por una serie de acontecimientos en los que se vivenciaron diferentes tipos de ritmos en ambas islas capitalinas, haciendo que perdiese fuerza y fuera el ámbito local entonces el espacio de acción primordial.

Movimiento feminista canario
Fuente: Memoria documental y gráfica: 1983-2016. Las políticas públicas de igualdad en Telde.

En Tenerife se mantiene la Coordinadora Feminista y el Colectivos de Mujeres, y surge el Grupo de Solidaridad Democrática y el Colectivo Harimaguada como grupos y colectivos feministas de gran relevancia. Mientras, en Gran Canaria la Coordinadora pierde mucha fuerza en detrimento de otras organizaciones como el Colectivo de Mujeres Isadora Duncan, los Colectivos de Mujeres por Barrios, el Colectivo de Mujeres Antimilitarista y La Casa de Mujeres Maltratadas.

Finalmente, no sería lícito concluir este breve repaso por los 90 sin antes mencionar la creación del Instituto Canario de la Mujer en el año 1994, como el organismo encargado de impulsar las políticas de igualdad de oportunidades del Gobierno Canario.

Andar del movimiento feminista en nuestros días

La actualidad está marcada por esta historia que nos precede. Actualmente son muchas las asociaciones que siguen estando presentes en el campo del feminismo, así como las luchas de resistencias desde el ámbito local que desempeñan un papel igual de necesario e importante dentro del propio movimiento.

Mención especial en este punto hay que hacer a la disolución a principios del año 2021 de las Harimaguadas, un colectivo feminista de gran notoriedad dentro y fuera de Canarias. Después de cuarenta y un años de lucha incasable como proyecto vivo y combativo, este colectivo se ha despedido dejando un gran legado de lucha por los derechos sexuales y reproductivos en Canarias, siempre abogando por una “sexualidad placentera, una maternidad elegida y el aborto libre”.

Por otro lado, y volviendo al recorrido histórico por el movimiento feminista en Canarias, debemos apuntar que ya entrado el siglo XXI este movimiento ha permeado en el resto de islas. Así, el discurso y lucha feminista ya no se vincula únicamente a las dos islas capitalinas como focos centrales sino que en todas y cada una de ellas se encuentra presente. Así, se va configurando un discurso feminista desde lo local y lo propio en sintonía con el movimiento en otras partes del mundo.

Cabe destacar el peso del discurso decolonial que ha ido haciéndose un hueco cada vez más grande en la esfera pública cuando hablamos de feminismo, así como cuando hablamos de Canarias. Es en septiembre de 2018 cuando se desarrolla en Tenerife el I Campamento Feminista Decolonial Canario, resultante de una serie de cuestionamientos, inquietudes y debates que ya se venían fraguando entre mujeres de las islas desde hace años.

La herida colonial aún presente en las islas, en sus gentes e instituciones, junto con una actualidad tan activa desde las movilizaciones feministas, hizo que se pusiera sobre la mesa un debate sobre las islas, los cuerpos y las mujeres desde un prisma decolonial y feminista. Abriendo así un campo de acción dentro del propio feminismo que escapa de los discursos occidentalizados del propio movimiento, para centrarse -de manera específica- en lo que atañe a las mujeres canarias, teniendo en cuenta la colonialidad como una realidad que atraviesa a las islas y sus cuerpos.

Además, debe de mencionarse -no como asterisco, sino como parte vital del proceso de lucha del movimiento feminista desde su historia hasta su actualidad- el papel de las mujeres trans en este. Pese al empeño del feminismo hetero, occidental y eurocéntrico de mantener fuera del discurso, del debate y del terreno de lucha del feminismo a colectivos como el LGTBIQ+, así como incluso a colectivos migrantes, desde el feminismo autocentrado canario se niega la posibilidad de mantener al margen del colectivo feminista realidades que atraviesan a muchas mujeres, de manera directa o indirecta. Se parte, por tanto, de la convicción de que el feminismo será interseccional o no será.

Resulta impensable, en este sentido, plantear dejar fuera la lucha de las mujeres trans -aun más invisibilizadas si cabe por el marco normativo de la sociedad de género dicotómico- y la de las mujeres migrantes que combaten diariamente contra el llamado feminismo blanco o feminismo occidental que -desde sus privilegios- a su vez ejerce opresión sobre estos cuerpos y realidades otras; cuerpos y realidades que, desde Canarias, no se nos antojan ajenas a nuestra historia.

En definitiva, el presente del movimiento feminista en Canarias sienta sus bases en todo aquello que lo precedió y que sigue aconteciendo, en todas aquellas luchas que continúan y en todos aquellos debates que se superaron y los que, lamentablemente, vuelven como discursos trasnochados a ponerse sobre la mesa.

Conclusiones

En definitiva, el movimiento feminista en Canarias es un movimiento que sienta sus raíces en las movilizaciones de todas aquellas mujeres que lucharon desde la valentía que las impulsaba a luchar sobreponiéndose a aquello que las atravesaba y las intentaba callar, doblegar y reprimir: el patriarcado.

Referencias bibliográficas

  • Alonso de la Vega, I. (2019) Feminismo canario en el siglo XX.
  • Cabrera Suárez, V. (2017). El movimiento feminista canario y el surgimiento de la coordinadora feminista de Canarias. Revista Atlántida, 8, pp. 215-242
  • Hermida Martín, Y. (2014). La historia feminista como herramienta de prevención de la violencia contra las mujeres. XX Coloquio de Historia Canario-Americana, pp. 1042-1052
  • Hermida Martín, Y. (2019) Mujeres y represión política: las “rojas” de la prisión provincial de Santa Cruz de Tenerife.. XXI Coloquio de Historia Canario-Americana (2014), XXI-053.
  • Perez Brito, R. (2006). La participación de la mujer en el origen del anarquismo en Canarias. Germinal: revista de estudios literarios, pp. 109-130.

Graduada en Filosofía por la Universidad de La Laguna. Realizando Máster en Género y Políticas de Igualdad en la Universidad de Valencia.

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