La evolución genética de la población canaria

La evolución genética de la población canaria desde la época precolonial al presente

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Conocer quiénes fuimos para saber quiénes somos. La memoria del pasado nos permite entender mejor nuestro presente, dando sentido a nuestra identidad y cultura. Nos permite, también, imaginar quiénes seremos.

La importancia de comprender quiénes fueron y de dónde vinieron los aborígenes que poblaron las Islas Canarias ha suscitado durante, al menos los últimos dos siglos, un profundo interés científico y social. Esta curiosidad por los aborígenes que han habitado las islas ha permitido la aparición de numerosos estudios e investigaciones que buscan comprender el origen de estos pobladores.

Cuando los primeros colonizadores hispánicos llegaron al Archipiélago se encontraron con islas habitadas por unas gentes que rápidamente se relacionaron con poblaciones del norte de África debido a algunos de sus indicadores culturales.

Diferentes perspectivas desde la arqueología, la antropología, la historia y la genética han abordado esta primera hipótesis ideada ya desde los primeros colonizadores. La visión arqueológica ha ido demostrando dicho origen, con numerosas evidencias culturales procedentes del continente africano, aunque adaptadas a las peculiaridades de un territorio insular.

Los avances genéticos de los últimos años han permitido conocer mejor los orígenes de los primeros pobladores de las islas e ir confirmando algunas de las hipótesis establecidas por la arqueología y la historia.

Para comprender mejor la importancia de los estudios genéticos, es necesario establecer unas bases que nos permitan entender la aplicabilidad de estas investigaciones. El ADN es la molécula que codifica la información genética y que se transmite de padres a hijos. Su análisis permite establecer, entre otras cosas, relaciones ancestrales entre poblaciones u orígenes geográficos marcados por la frecuencia de ciertas variantes genéticas.

Los primeros análisis moleculares de las poblaciones canarias se enfocaron en la determinación de los grupos sanguíneos AB0 en restos aborígenes momificados, que confirmaron una alta frecuencia del alelo (versión de un gen) 0, que coincidía con lo conocido para poblaciones bereberes del noroeste de África.

El linaje materno y la asimetría sexual en el proceso de colonización de Canarias

A finales de los años 90, comenzaron a aparecer los primeros estudios de ADN mitocondrial*, que se transmite por el linaje materno y que se encuentra en las mitocondrias*, en poblaciones canarias. La población de Tenerife fue la primera en ser estudiada, aportando interesantes resultados y una nueva visión que incluía aportaciones de linajes genéticos norteafricanos, peninsulares y subsaharianos.

El estudio de Juan Carlos Rando y colaboradores en 1999, fue pionero al incluir individuos de las siete islas para un estudio genético, apareciendo porcentajes más altos de linajes europeos que lo previamente estudiado, pero aportando una información muy valiosa. Por primera vez, se caracterizó en poblaciones canarias actuales la presencia del haplogrupo* bereber U6, y su subtipo U6b1 considerado autóctono de las islas. Una principal oleada de inmigración de este a oeste procedente del noroeste africano, debido a la identificación de mayor variabilidad genética insular cercana al continente, fue también sugerida en este estudio.

Por primera vez, se caracterizó en poblaciones canarias actuales la presencia del haplogrupo* bereber U6, y su subtipo U6b1 considerado autóctono de las islas

Otro de los marcadores genéticos más utilizados para comprender mejor la historia de las poblaciones es el cromosoma Y*. Prácticamente su estudio es igual que el de ADN mitocondrial, pero para el linaje masculino. Los primeros análisis llevados a cabo por Carlos Flores y colaboradores, demostraron una aparente contradicción con los resultados que había revelado el ADN mitocondrial. El 90% de la región analizada para el cromosoma Y parecía tener un origen meramente europeo. Se detectaron algunos marcadores, como el M81, que se relacionaban con linajes norteafricanos, pero en menor proporción que lo estimado para el linaje materno. ¿Cómo es posible observar estas diferencias entre marcadores genéticos?

Lo que este nuevo estudio demostraba es un evento que es relativamente común, y de gran importancia, para entender la genética de las poblaciones humanas. En este caso se observaba una gran asimetría sexual en el proceso de colonización europea de las islas, que seguramente estaba marcado por una agresiva forma en la que el terreno fue colonizado, ya que solo un 10% de las poblaciones actuales masculinas parecía tener un linaje aborigen. Esto indicaría que la aportación de linajes maternos fue mayor que el linaje paterno, apuntando a un fuerte proceso violento de colonización, que se tradujo en el exterminio de una parte considerable de los aborígenes varones.

La aportación de linajes maternos fue mayor que el linaje paterno, apuntando a un fuerte proceso violento de colonización, que se tradujo en el exterminio de una parte considerable de los aborígenes varones

A pesar de haber confirmado esa relación con linajes africanos, seguía existiendo una dificultad importante a la hora de clarificar estos resultados. No se podía saber si esta era una relación directa del legado de los antiguos aborígenes canarios o si era una marca o una señal de otras poblaciones que podían haber llegado posteriormente a las islas como resultado del movimiento de esclavos moriscos, ampliamente registrado en documentos históricos. Así que, para dar una respuesta a este escenario, vamos a hacer un pequeño viaje al pasado.

Un viaje al pasado aborigen canario

La biología, y en especial la genética, han experimentado una importante revolución en los últimos 20 años. La aparición de estudios humanos de ADN antiguo*, o el material genético que podemos encontrar en los restos humanos antiguos, ha permitido un viaje biológico al pasado. Hoy en día podemos analizar restos arqueológicos, fósiles o incluso sedimento antiguo y recuperar ADN de estos individuos que habitaron en otros tiempos.

Sin embargo, existe un pequeño problema. Cuando cualquier animal perece, el ADN comenzará un proceso de degradación que estará afectado por las condiciones ambientales en las que se encuentran los restos. Por ejemplo, en unas condiciones como las de Siberia, de frío y relativamente estabilidad ambiental, el ADN se conservará mejor con el paso del tiempo. Sin embargo, en condiciones de humedad y calor el ADN sufrirá mayor degradación y su extracción y análisis será más complejo. Con estos datos, ya conocemos cuales son las condiciones en Canarias y su problemática para obtener ADN antiguo (a pesar de que cuenta la leyenda que en algunas zonas de las islas el frío siberiano hace su presencia en algunas noches de invierno).

Los avances en materia de ADN antiguo han permitido a varias investigadoras canarias, como por ejemplo Nicole Maca-Meyer y Rosa Fregel y sus colaboradores, acercarnos un poco más y mejor a conocer la historia de los aborígenes. Sus estudios del ADN antiguo de restos arqueológicos de época prehispánica, pero también de época postcolonial (siglos XVII y XVIII), han ayudado a comprender mejor la identidad de estas poblaciones.

Uno de los principales resultados obtenidos es que, a pesar de que generalmente las poblaciones insulares suelen estar caracterizadas por un fuerte efecto fundador, caracterizado por una baja variabilidad genética, los aborígenes analizados presentaban una alta variabilidad para el ADN mitocondrial, resultado que podía ser compatible con más de un evento migratorio a las islas antes de la conquista. La Gomera parece ser la única isla analizada que no muestra gran variabilidad y en la que se cree que hubo un único proceso de colonización de la isla.

El cromosoma Y antiguo analizado también arrojó nuevos resultados confirmando el linaje norteafricano presente en los aborígenes prehispánicos y también la pérdida de frecuencia de este linaje en poblaciones actuales en favor de contribución ibérica para el cromosoma Y (esta tendencia no se observó tan marcadamente para el ADN mitocondrial). El componente sub-sahariano, vinculado en un principio a movimientos de esclavos a las islas, también fue encontrado tanto en individuos pre y postcoloniales indicando que estos resultados pueden estar relacionados directamente con la llegada de los primeros aborígenes, ya que también se encuentra en baja frecuencia en poblaciones bereberes del norte de África, y no solo ser una consecuencia de la posterior llegada de esclavos a las islas.

Un estudio publicado el año pasado por la Universidad de Estocolmo, realizado por Ricardo Rodríguez Varela y colaboradores, dio un paso más allá en la investigación de los aborígenes. Utilizando material genético autosómico*, es decir, el ADN que encontramos en todos los cromosomas, procedente de cráneos de aborígenes que se encontraban en el museo de Edimburgo, consiguieron analizar nuevo ADN antiguo.

En esta ocasión, los resultados confirmaron que los aborígenes de las islas son genéticamente más afines, desde el punto de vista del genoma completo, a las poblaciones bereberes del noroeste del continente africano. También encontraron que las poblaciones de Tenerife y Gran Canaria eran similares genéticamente, al menos entre los siglos VII y XI, correspondiente con la temporalidad de las muestras analizadas. A su vez, obtuvieron una estimación del porcentaje ancestral de la población aborigen, para el ADN autosómico, en las poblaciones canarias (Gran Canaria) actuales de entre el 16% y el 31%.

Esta investigación también ha revelado otros posibles orígenes o contribuciones a las poblaciones aborígenes canarias, indicando la afinidad de una pequeña proporción de estos pobladores que estarían emparentados con los primeros agricultores europeos procedentes de Anatolia (región asiática de la actual Turquía), componente que no estaría presente en poblaciones bereberes actuales.

Sin embargo, existe una gran complejidad para interpretar estos resultados y nuevas investigaciones deberán ayudar a descifrarlos. Este año, por ejemplo, Rosa Fregel y sus colaboradores ya han publicado un estudio en el que se ha confirmado esta misma relación parcial entre algunas poblaciones norteafricanas y Anatolia.

Este último estudio marca el camino a seguir en la investigación genética de los aborígenes. Los diferentes marcadores genéticos que se han ido utilizando han confirmado el origen noroeste africano y bereber de los antiguos aborígenes de las Islas Canarias. Sin embargo, quedan muchas preguntas por resolver, por ejemplo, sobre el cómo y exactamente cuándo estas poblaciones arribaron al territorio insular.

Los diferentes marcadores genéticos que se han ido utilizando han confirmado el origen noroeste africano y bereber de los antiguos aborígenes de las Islas Canarias

El estado del conocimiento actual de los aborígenes canarios avanza. Pero debemos tener en cuenta que la interdisciplinariedad dará una visión más completa de las poblaciones que ocuparon las islas antes de la conquista hispánica. La arqueología, la historia, la lingüística y la genética permitirán el acceso a mayor y mejor información sobre estos primeros pobladores de las islas. Seguiremos conociendo y aprendiendo de nuestro pasado, de eso no hay duda.

Glosario

  • Mitocondria: orgánulo de la célula que es capaz de proporcionar energía mediante la respiración celular.
  • ADN mitocondrial: material genético circular que se encuentra en las mitocondrias celulares. El ADN mitocondrial en los seres humanos se hereda únicamente por vía materna, desde la madre a los hijos e hijas.
  • Cromosoma Y: cromosoma sexual masculino. El ADN que lo constituye se transmite por la vía paterna solo de padres a hijos.
  • Material genético autosómico: ADN que se encuentra en alguno de los 22 pares de cromosomas no sexuales (X o Y), también denominados autosomas.
  • ADN antiguo: material genético que podemos encontrar en restos humanos antiguos, como arqueológicos e históricos. Normalmente se obtiene de material biológico que no ha sido preservado y preparado con la finalidad de obtener y analizar el ADN.
  • Alelo: cada una de las variantes alternativas que puede tener un mismo gen.
  • Haplogrupo: conjunto de alelos, determinados por las variaciones encontradas en el ADN, asociados entre sí que comparten un ancestro común.

Bibliografía

  • Fregel, R., et al. 2009. Demographic history of Canary Islands male gene-pool: replacement of native lineages by European. BMC Evolutionary Biology, 9: 181.
  • Fregel, R., et al. 2018. Ancient genomes from North Africa evidence prehistoric migrations to the Maghreb from both the Levant and Europe. Proceedings of the National Academy of Sciences, 115 (26) 6774-6779.
  • Maca-Meyer, N., et al. 2003. Mitochondrial DNA transit between West Asia and North Africa inferred from U6 phylogeography. BMC Genetics, 4: 15.
  • Maca-Meyer, N., et al. 2004. Ancient mtDNA analysis and the origin of the Guanches. European Journal of Human Genetics, 12: 155-162
  • Rodríguez-Varela, R., et al. 2017. Genomic Analyses of Pre-European Conquest Human Remains from the Canary Islands Reveal Close Affinity to Modern North Africans. Current biology, 27: 3396-3402.
  • Flores, C., et al. 2003. A Predominant European Ancestry of Paternal Lineages from Canary Islanders. Annals of Human Genetics, 67: 138-152.
  • Rando, J. C., et al. 1999. Phylogeographic patterns of mtDNA reflecting the colonization of the Canary Islands. Annals of Human Genetics, 63: 413-428

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