Bajada de la Virgen del Socorro

La bajada de la Virgen del Socorro: el coraje de una tradición

La bajada de la Virgen del Socorro se celebra cada septiembre en el municipio tinerfeño de Güímar. Esta peregrinación anual y encuentro popular es sumamente célebre dentro y fuera del municipio, pero menos conocida es la lucha que se mantuvo durante años para conservar la fiesta y uno de sus elementos principales: el camino. Y es que la bajada de la Virgen del Socorro no sería la misma sin uno de sus protagonistas: el paisaje. No nos extrañemos. El Malpaís de Güímar es parte participante de la historia que envuelve este encuentro y del transcurrir de los pasos de todas aquellas personas que han participado en la Bajada.

En Güímar, costumbre y lucha social han confluido en más de una ocasión para salvaguardar una festividad que no se entiende al margen del territorio por el que transcurre. Así, podemos hablar del coraje de una tradición que se ha mantenido en el tiempo y que ha sabido defenderse de las inminentes amenazas que ponían en jaque su continuidad como históricamente se venía realizando.

De manera excepcional, en el año 2020 se suspende esta cita. Este año ha dejado en suspensión muchos de los ciclos cotidianos de la vida debido a la crisis sanitaria provocada por la enfermedad Covid-19 y los protocolos establecidos al efecto. Algunos de ellos se manifiestan en ritos anuales en los que se procura mantener elementos y tradiciones invariables, como para apuntalar aquello que queremos que perdure. Y es que si por algo podemos caracterizar a la bajada de la Virgen del Socorro es -además de la alegría del encuentro y la conmemoración del pasado- por el arrojo y esfuerzo de las personas que han mantenido su pervivencia.

La bajada de la Virgen del Socorro

bajada del socorro tenerife

La bajada de la Virgen del Socorro conmemora la aparición de esta imagen en la playa de Chimisay y los hechos relacionados con su encuentro y acogida por parte del pueblo guanche. La festividad se celebra anualmente desde el siglo XVII, aunque desde la aparición de la talla se celebraron peregrinaciones vinculadas, por ejemplo, a épocas de escasez de lluvias. En 1837, tras varios cambios de fecha, se instaura oficialmente la celebración en los días 7 y 8 de septiembre.

A pesar de la antigüedad de la fiesta, y del respeto y la perpetuación de numerosos hitos y elementos formales vinculados, la bajada –y la consiguiente subida- es una celebración viva, en la que sus participantes no han intentado representar en ningún momento de su historia la vestimenta ni las costumbres de épocas anteriores. Se trata de una fiesta para participar, no para ser contemplada desde fuera. Y para las personas fieles a la imagen venerada, se convierte en una acción de gracias.

Sin embargo, como decimos, se mantienen inquebrantables los rituales y varias tradiciones cargadas de sentido y simbolismo, como el uso de elementos vegetales (entre ellos, la albahaca que portan las personas participantes), el pasodoble que acompaña toda la romería desde el momento de la salida de la imagen de la iglesia de San Pedro, y la ceremonia en la que se teatraliza el momento histórico de la aparición de la Virgen, su descubrimiento por parte de los pastores y su custodia por parte del mencey Acaymo. En fechas más recientes, se intentan recuperar también algunas costumbres perdidas como la luchada a la llegada al poblado de El Socorro o el juego de pares o nones.

Indudablemente, uno de los elementos directores más determinantes de la bajada es el propio camino y el paisaje que lo enmarca, puesto que han permitido mantener un contexto parecido –sobre todo de autopista para abajo- al que circunscribió los hechos originales que se conmemoran.

El Malpaís de Güímar: el paisaje que envuelve la tradición de la bajada

El camino de El Socorro constituye en su tramo inferior uno de los flancos del Malpaís de Güímar. El Malpaís es un abanico formado por coladas lávicas recientes y poco alteradas y un cono de singular tamaño denominado montaña Grande, del que también se conserva su nombre aborigen: Archaco. La naturaleza basáltica de las lavas ha creado un paisaje en el que dominan rocas ásperas difícilmente transitables que constituyen el malpaís propiamente dicho, pero en el que también se encuentran formaciones típicas de lavas más fluidas, como canales lávicos, tubos volcánicos, jameos y lavas cordadas. Incluso podemos encontrar restos de coladas de aspecto muy diferente, tonalidades claras, mucho más antiguas y génesis explosiva; un pequeño edificio volcánico también preexistente (la montaña de la Mar), restos de dunas fósiles, y arenas finas provenientes de la playa del Socorro, que atraviesan el paisaje, se acumulan y llegan a recubrir la base de la ladera oriental de montaña Grande.

Sobre este roquedo crece un espléndido cardonal–tabaibal que, junto a sus dos especies dominantes, alberga también otras especies vegetales asociadas según la altitud y distancia al mar, y una importante fauna invertebrada entre la que destaca un arácnido cavernícola endémico y una importante variedad de aves. A pesar de que, como cualquier otro espacio, fue aprovechado para diferentes usos humanos de los que quedan abundantes huellas, podemos afirmar que el paisaje en el flanco derecho del camino de la bajada no ha sufrido cambios que lo alejen drásticamente de lo que conocieron las generaciones pretéritas, e incluso del escenario en el que se desarrolló la historia que motivó la fiesta.

La lucha por la conservación de la Romería del Socorro y su Malpaís

manifestacion por el camino del socorro

El propio camino fue declarado Bien de Interés Cultural en el año 2011. Pero la conservación del trazado y su entorno merece un poco más de atención, porque la Romería del Socorro, su camino, e incluso el Malpaís de Güímar fueron el objeto de una concienzuda campaña ciudadana de defensa que merece ser rememorada, tanto porque le debemos la perpetuidad de un legado que nos llega intacto a pesar de grandes amenazas, como porque sus enseñanzas nos pueden dar ideas para futuras luchas en defensa de nuestro territorio y nuestro patrimonio natural y cultural.

Porque al otro flanco, a la izquierda del camino, lo que se extiende es el Polígono Industrial cuya previsión, durante muchos años, era expandirse sobre el Malpaís, atravesando y desnaturalizando el camino del Socorro mediante una operación de maquillaje urbanístico.

Aunque siempre hubo personas dedicadas a defender el patrimonio güimarero y, en particular, la bajada del Socorro, empezaremos situando en la década de los noventa del pasado siglo XX algunas importantes acciones cívicas que dieron lugar a toda una enorme serie de acciones reivindicativas de las que vamos a relatar solo unas pocas.

Las más concurridas fueron dos manifestaciones: la primera en 1991, y la segunda en 2001, diez años después.

A principios de los noventa se creó la Asociación Cultural Patrimonio de Güímar que, entre otras iniciativas, editó un completo y muy bien documentado libro titulado Naturaleza, historia y tradición en El Socorro de Güímar, que fundamenta buena parte de los contenidos de este artículo. En él se pone en riguroso contexto y se le da valor a toda la tradición y al entorno que conforman el sentido y el armazón físico de la fiesta.

También en esa década se añadió un elemento simbólico a la romería, con objeto de reivindicar la recuperación del trazado original del camino: el pabellón de la Virgen. Éste fue colocado de forma provisional para reconducir el tránsito de la romería por el camino original en un momento en el que unas obras irregulares promovidas por la entidad que administraba el Polígono habían conseguido desviarlo hacia la carretera. Esta iniciativa de sectores activos de la ciudadanía quedó consolidada a partir de 1992, fecha en la que se conmemoró el 600 aniversario de la aparición de la imagen, según la fecha que consta en una lápida de mármol que se encuentra en la capilla del convento de los Padres Dominicos en Candelaria.

noticia virgen del socorro

Posteriormente, ya en el año 2000, tras una nueva “embestida” del Polígono con apoyo institucional, se reactivó la movilización cívica, esta vez nucleada en torno a la Plataforma Ciudadana en Defensa del Malpaís de Güímar y de El Camino de El Socorro, compuesta por diversos colectivos y muchas personas a título individual.
Toda la documentación generada desde ese año se encuentra recogida en el blog ElMalPaís, que da una idea del mucho e inteligente trabajo llevado a cabo, y del que queremos destacar una Iniciativa Legislativa Popular. La Asociación Cultural Sureste de Tenerife también dedicó el número 3 de su revista, Sureste, a recoger de forma extensa y bien documentada mucha de la información que permite conocer y reconocer la tradición de la bajada del Socorro y su defensa.

Dijimos que cada año se mantienen estables muchos de los elementos que dan solidez a la fiesta. Sin embargo, durante aquel año 2001, y precisamente para garantizar la solidez futura de la fiesta y la preservación de su entorno, la romería contó con algunos elementos que la hicieron diferenciarse de las anteriores y posteriores bajadas: varias mesas a lo largo del recorrido, donde muchas personas dedicaron su tiempo a solicitar el apoyo que permitió recoger las 23.024 firmas que se presentaron al Parlamento de Canarias, y que hicieron posible que se aprobara por unanimidad, en 2006, la declaración de la totalidad del Malpaís de Güímar como Reserva Natural Especial.

Con este hecho se dio por zanjada, esperamos que de forma definitiva, la lucha entre la conservación del camino del Socorro y su entorno, y la ambición de transformarlo, ganando la primera. No obstante, la soberbia y amenazas al territorio no descansan, nunca es una guerra superada. En el caso de Güímar, tal y como se demuestra en el presente artículo, se ganó esta batalla y la victoria de entonces -y hasta el momento- se debe a la ciudadanía que se movilizó y que se mantiene aún vigilante, sirviendo de ejemplo a otras luchas vecinas.

 

Si quieres conocer más sobre la historia de la lucha de la conservación del camino del Socorro, te recomendamos ver Cuéntame Malpais, un documental de carácter divulgativo y educativo sobre los valores naturales, históricos y tradicionales del territorio del Malpaís de Güímar, especialmente centrado en la ampliación de la zona de protección en 2006. Este audiovisual fue promovido y financiado por el Área de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife entre 2007 y 2008.

Bibliografía empleada

Estudié turismo, aunque he ejercido durante más de una década como activista medioambiental. Ahora soy multimamá multitarea con decenas de especialidades, como todas las mamás del mundo.

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