puerto de santa cruz de tenerife

La economía canaria a ojos de Olivia Stone: 1883-1884

salinas en la economía canaria
Fuente: FEDAC. Salinas de Arrecife.
A finales del siglo XIX la economía canaria estaba caracterizada por un mínima industria, una fuerte carga impositiva y un sistema monetario confuso. La artesanía y la economía de subsistencia eran, pues, la base económica de las islas. Olivia Stone y su marido visitaron Canarias entre los meses de agosto de 1883 y febrero de 1884. En esos años las islas iban adentrándose en la economía capitalista de la mano de una oligarquía que buscaba participar del mercado global. Pero aún persiste, para la gran mayoría, un tipo de economía de subsistencia sustentado en un sistema de aprovechamiento del territorio muy extensivo, basado en una combinación de múltiples aprovechamientos que abarcan distintos espacios y ecosistemas, además de en fórmulas colectivas de trabajo y convivencialidad.

Las islas, en los años precedentes, habían vivido una serie de acontecimientos económicos que influyeron de forma significativa en la sociedad. En la obra Historia contemporánea de Canarias, algunos autores manifiestan que las desamortizaciones llevadas a cabo en sucesivas oleadas durante ese siglo supusieron un fuerte varapalo a la economía de subsistencia y un empobrecimiento dramático de muchas comunidades campesinas, que se vieron despojadas de los territorios y recursos comunales con los que complementaban sus necesidades vitales. Al perder el acceso a estos bienes libres, muchas personas se vieron obligadas a emigrar.

En la primera mitad del siglo XIX, la crisis de la exportación de la barrilla (empleada en Europa como materia prima para fabricar jabón y otros productos) y del vino habían provocado un descenso significativo de la capacidad de compra del conjunto de la población. En las décadas precedentes a la llegada del matrimonio Stone, la cochinilla había vivido un importantísimo auge que consiguió no solo aumentar significativamente el nivel de renta, sino que implicó la capitalización del sector agrario. Pero ya se había producido también el contundente declive de este producto, tras la invención de los tintes artificiales, y las consecuencias para la economía isleña fueron muy graves. Pese a ello, en algunos lugares como Arucas, aún persiste la actividad de cultivo y procesamiento de la cochinilla para exportarla, aunque evidentemente, con una rentabilidad mucho menor a la obtenida en el periodo anterior a la invención de las anilinas.

La economía canarias a través de la industria y artesanía

artesanía en la economía canaria en tiempos de olivia stone
Fuente: Memoria Digital de Canarias-ULPGC. Alfareras de la Atalaya de Santa Brígida.
Además de la menguada capacidad de consumo de las mayorías del pueblo canario, la lejanía a los mercados y la escasez de materias primas no favoreció el desarrollo industrial en las islas. La artesanía era una de las pocas actividades de transformación que pervivían.

En este contexto, la declaración de los Puertos Francos, de la que hablaremos más adelante, intentó dinamizar la economía y la iniciativa industrial, aunque con resultados más bien modestos.

Sí se habían desarrollado algunos sectores tradicionales vinculados al mar, como la carpintería de ribera y las salinas. Olivia Stone y su esposo visitaron una salina privada en La Isleta (Gran Canaria), compuesta por trescientos depósitos en los que se evaporaba el agua subida por un pequeño molino de viento, y que iba incrementando su producción año a año. No obstante, las mayores salinas de Gran Canaria se encuentran en el extremo sur, en Juan Grande.

En islas como La Palma, los telares, importantes tiempo atrás para la manufactura de la seda, habían menguado su actividad por la importación de seda tejida a máquina en Europa. La única fábrica a vapor de seda, en la capital de la isla, no estaba funcionando al tiempo de su visita. En general, en muchos puntos de Canarias subsistían telares domésticos de diversos tejidos, aunque las importaciones de materia prima eran crecientes. En San Juan de La Rambla, Olivia Stone visitó el cobertizo dedicado a las labores de tejido de una casa particular, dejando esta detallada descripción:

Una de las chicas de la casa estaba hilando […] nos mostró una máquina de tejer muy tosca, evidentemente toda de fabricación casera. En ella, el hilo recién producido se transformaba en una pieza de tela de unas treinta pulgadas de ancho para pantalones y otras prendas. El color no era exactamente igual a la tela de Holanda, de color castaño, sino que era un gris suave que obtenían mojando el hilo en una solución débil de tinta corriente. Los campesinos de los alrededores venden este lino tosco a unos nueve peniques la yarda.

Olivia Stone, 1995

La artesanía tenía una especial relevancia siendo una actividad que realizaban sobre todo las mujeres para procurar algo de renta, principal o complementaria, a sus hogares. En este sentido, señala que “las mujeres de todas las clases sociales cosen mucho, se pasan el tiempo, de hecho, con todo tipo de labores de aguja, sobre todo, bordado y ganchillo”. Otra producción artesana importante era la cerámica, especialmente en núcleos como La Atalaya de Santa Brígida, en Gran Canaria. Por otro lado, a lo largo de su obra, Olivia Stone alaba el buen hacer de los zapateros.

Cuando las piezas están listas para vender, las mujeres llevan sobre sus cabezas grandes cestas llenas de cántaros, braseros y vasijas para tostar gofio y café, hasta Las Palmas, a unas cinco millas de distancia. El precio de un cántaro como el que vimos haciendo era de un penique. No es de extrañar que los habitantes de La Atalaya, a pesar de que no pagan alquiler, se encuentren entre los más pobres de las Islas.

[…]

¡Una de las industrias más florecientes de las Islas es la fabricación de botas y zapatos! Los caminos son tan malos que se necesitan muchísimos zapateros para mantener bien calzada a la gente.” […] “No conozco ningún sitio donde remienden mejor los zapatos que en estas Islas. La naturaleza volcánica del suelo destruye mucho el calzado, haciendo que sea muy necesario un buen conocimiento del arte de remendar”. […] “A John le gustó la idea de tener un par de zapatos de cuero blancos, hechos a mano, para caminar por el terreno más agreste, así que Lorenzo trajo al zapatero a nuestra habitación para que tomara las medidas. Solamente tomó dos medidas, la longitud del pie y el ancho del empeine; esperemos que le queden bien.” […] “Los nuevos zapatos de John le quedaron muy bien.

Olivia Stone, 1995

De resto, sólo destaca los molinos de gofio, diseminados por todo el territorio y que, desde su modestia, se desempeñan como una de las pocas actividades industriosas de éxito.

Industria en Canarias: algunos ensayos

industria tabaquera en Canarias
Fuente: FEDAC. Postal trabajadoras de tabaco en La Palma.
En los años que abarca la visita y la publicación posterior de Olivia Stone, se estaban ensayando algunas iniciativas para impulsar el procesamiento de productos destinados al mercado. La gran mayoría fueron infructuosas, como algunas experiencias para la transformación de productos marinos. También se estaban ensayando, como materia prima para productos manufacturados, algunos cultivos como la almendra, el algodón y la caña de azúcar. Entre todos ellos destaca el del tabaco, que contó con la protección del gobierno, aunque con escaso éxito.

Olivia Stone visitó algunas plantaciones de tabaco y presenció el proceso de manufactura en Argual (La Palma), en el Puerto de la Cruz (Tenerife) y en Santa Brígida (Gran Canaria, perteneciente a los mismos propietarios que otras de La Orotava y Adeje, en Tenerife); esta última empleaba a treinta y cinco mujeres y siete hombres. La versión que le suministran sobre el devenir de la industria tabaquera, que en esa etapa no llega a consolidarse, es que:

En 1876 el Gobierno español ofreció protección oficial para dicho cultivo y compró la producción pero, debido a su mala calidad, no volvió a comprar más. Esto provocó, claro está, un desánimo general y se abandonó gran parte del cultivo. Sin embargo, algunos cosecheros, con una perseverancia digna de elogio, siguieron adelante y en 1879 enviaron nuevas muestras al Gobierno, que decidió volver a intentarlo. Como la muestra resultó satisfactoria, se llevó a cabo una nueva compra en 1882 y el tabaco se utilizó en las fábricas del Gobierno, clasificándolo como partido de Cuba.

Olivia Stone, 1995

Transcurrido el tiempo que dista entre su viaje y la publicación del libro en 1887, Stone constató el poco éxito de este negocio, a pesar de que había sido amparado por los gravámenes a la importación y por los grupos de interés creados por los empresarios tabaqueros, como el Porvenir Agrícola de las Islas Canarias en 1874 y la Liga de Agricultores y Fabricantes de Tabaco en 1877.

Los precios de la última venta oscilaron entre cinco pesetas (cuatro chelines y dos peniques) y tres pesetas y media (dos chelines y once peniques) por kilogramo. Los cigarros puros del Puerto de la Cruz, cuando nosotros estuvimos allí, se vendían a unos treinta dólares los mil, con un peso de unas quince libras.

Olivia Stone, 1995

Otra de las empresas que estaban ensayando algunos terratenientes de la época fue, como dijimos anteriormente, la caña de azúcar. Visitaron una fábrica de azúcar en Tenoya, Gran Canaria.

La nueva maquinaria viene de Europa y una parte ya ha llegado. Se habían necesitado cuarenta caballos para tirar de una de las piezas desde el muelle de La Luz hasta Arucas.

Olivia Stone, 1995

A menor escala encuentra otros cultivos dedicados a la manufactura, como la pitera, que estaba siendo tratada, entre otras cosas, para obtener fibras que servían para elaborar objetos “que necesitan una gran rigidez, pero no una superficie completamente lisa”, como látigos, cabestros, cinchas, testeras y adornos para mulas.

La economía en Canarias: Olivia Stone habla de fiscalidad

Un hito significativo del XIX había sido el establecimiento del régimen de Puertos Francos, en 1852. Consolidó una zona de libre comercio de la que, salvo excepciones, se eliminan los aranceles a la importación y exportación de mercancías. Su instauración siguió la senda de la formación de una clase social capitalista en Canarias (el mismo objetivo que tuvieron medidas previas como las desamortizaciones o la implantación de los cultivos de exportación). Y las consecuencias de este modelo, a pesar de que el PIB aumentó entre 1860 y 1900 a una tasa media anual acumulada del 2,5%, no fueron halagüeñas para el conjunto de la población, dado que a la desigual distribución de la renta se sumó el aumento de la carga impositiva a las clases populares como medida de compensación por la pérdida de ingresos derivada de las franquicias. Lo que sucedió realmente fue que la exención al pago de impuestos al Estado por las actividades comerciales en los puertos fue sustituida por un aumento en la contribución de “inmuebles, cultivo y ganadería”, que pagaba el conjunto de la población.

A pesar de que el PIB aumentó entre 1860 y 1900 a una tasa media anual acumulada del 2,5%, no fueron halagüeñas para el conjunto de la población, dado que a la desigual distribución de la renta se sumó el aumento de la carga impositiva a las clases populares.

Olivia Stone se manifiesta abiertamente crítica con la excesiva carga fiscal que soportan las islas, sobre todo considerando la escasez de renta de la población campesina (que constituía la mayoría de la población), y la nula devolución por parte del Estado en forma de servicios básicos (por ejemplo, escuelas —muy pocas y muy precarias—) o infraestructuras de las que el Archipiélago estaba realmente necesitado (entre otras, carreteras y puertos). Así, le llaman la atención cuestiones como que:

El tránsito de consumos, o fielato, nos avisa que estamos en la linde de La Laguna. He tenido muchas discusiones sobre las ventajas y desventajas de este sistema de impuestos que la mayoría de la gente considera una operación de sangría y que paraliza el progreso de las clases más humildes. Los defensores del sistema dicen que es un impuesto equitativo, que recae igualmente sobre ricos y pobres. Sin embargo, no es verdad y que son los productos de los pobres los que son gravados, los alimentos que se producen y venden para que los pobres puedan ganarse la vida.

[…]

Por cada oveja sacrificada hay que pagar un impuesto de, al menos, cinco chelines. Éste y otros muchos impuestos excesivos parecidos que gravan los artículos de primera necesidad contribuyen ciertamente a retrasar el avance de la prosperidad en España.

Olivia Stone, 1995

agricultura en la economía canaria
Fuente: Memoria Digital de Canarias-ULPGC.
De hecho, carga las tintas contra un Estado al que considera abusador e injusto puesto que no sólo sobrecarga al pueblo con impuestos desorbitados, sino que no repercute estos fondos en ninguna mejora de la calidad de vida de sus contribuyentes. Así, Olivia Stone llega a afirmar que: “Los impuestos en las Islas son muy fuertes y están retrasando su desarrollo económico. España se lleva todo lo que puede exprimir del Archipiélago, invirtiendo lo menos posible en él. Así disminuyen notablemente los recursos naturales del país”.

En Fuerteventura, tras años de sequía, en un momento en el que no existían muchas más alternativas que la agricultura y la ganadería de subsistencia, y consecuentemente se estaba experimentando una fuerte emigración.

El Gobierno de España, siempre paternal, no redujo ni en lo más mínimo los fuertes impuestos. Los pueblos de Gran Canaria y Lanzarote enviaron un informe al Ministerio del Interior sobre la situación de hambre que padecían los habitantes de Fuerteventura, y la respuesta humana, generosa y noble que envió la Madre Patria fue que si los peticionarios pagaban la diferencia, perdonarían a la menesterosa Fuerteventura, traspasando la carga a las otras islas, que por sí ya tienen que pagar demasiados impuestos

Olivia Stone, 1995

También se muestra muy crítica ante la mentira y la picaresca, que sin embargo justifica ante la desmesura de la carga tributaria: “el Gobierno español y los funcionarios convierten a cualquier hombre en bribón aunque éste no quiera”. “España sería un país próspero si sus impuestos realmente llegaran a la Tesorería del Estado. Sin embargo, si un cosechero pagara los impuestos correspondientes a toda su producción, no podría vivir”.

Sin embargo y con todo, aprovecha para recomendar el viaje a Canarias a sus compatriotas aprovechando la condición de Puerto Franco y los bajos impuestos que deben afrontar al vivir en las islas: “No hay impuestos sobre el té o ningún otro producto importado, así que los ingleses que viven aquí pueden conseguir fácilmente lo mejor, a precios moderados”. “Los inquilinos no tienen que pagar impuestos, excepto uno muy bajo, que depende del alquiler, llamado cédula de vecindad, y tampoco hay que pagar ningún impuesto sobre la renta”.

En este sentido, y para eliminar la posible carga de subjetividad que pudiera acompañar a una inglesa del siglo XIX cuyo pensamiento económico podría tildarse de ultraliberal, aportamos las consideraciones de algunos historiadores económicos canarios contemporáneos, quienes corroboran que la carga impositiva que padecía la población canaria entonces era desproporcionada e injusta.

Si la burguesía agro-mercantil se benefició de las libertades comerciales, no sucedió lo mismo con la economía agraria destinada a abastecer el mercado interior y, en especial, con aquella que mayor competencia soportaba: la cerealística. En general, el campesinado cargó con las peores consecuencias del sistema puertofranquista. Este sector de la población soportó una mayor presión hacendística; además, debía hacer frente a los costes de las franquicias, pues los ingresos que no recibía el Estado por aduanas y tabaco debían ser cubiertos con un recargo sobre la riqueza territorial. Por otro lado, los medianeros vieron crecer el monto de la renta cuando los ingresos del nopal aumentaron, porque pagaban por el producto obtenido, no por la extensión de la explotación, a la par que se reducía el tamaño de las mismas. Así pues, se hacía recaer la carga tributaria entre la fracción de población y los espacios insulares más desfavorecidos. Los movimientos migratorios interiores nos dan cuenta de las dificultades que atravesaban, en especial en aquellas áreas dedicadas a la agricultura de subsistencia con menor rentabilidad.

Agustín Millares Cantero, 2011, p. 58.

El sistema monetario en Canarias según Olivia Stone

Las islas se encuentran en una etapa en que convivía una diversidad de monedas en circulación. Además de pesetas, reales y céntimos (los reales equivalen a cuartos de peseta y los céntimos son divisiones decimales), aún circulan los tostones y los cuartos, los medios y cuartos tostones (denominados fiscos), y otros de igual valor, pero de plata y de forma y tamaño irregular, denominadas monedas cortadas. También hay que añadir el dólar y otras monedas ficticias como el peso y el real de plata. “Por lo tanto, cuando un campesino le dice que lo que usted ha comprado cuesta un peso y cinco reales de plata, y usted saca de su bolsillo tostones, pesetas, reales de vellón, fiscos, céntimos y cuartos, además de dólares y medios dólares, el resultado es la confusión mental total cuando intenta comprender de qué cantidad se trata.” Por otro lado, están las monedas de cobre, que no son de curso legal, pero de la que hay una abundancia desproporcionada, y también las onzas de oro.

Los comerciantes tienen un problema increíble. Una tienda grande tiene que tener dos o más cajeros simplemente contando todo el día los cuartos, fiscos, los tostones, las pesetas, las medias pesetas, los reales, sin contar con los dólares y la pesada de las onzas (una moneda de oro de unas 3 libras de valor).

Olivia Stone, 1995

Otro investigador centrado en la isla de El Hierro, Carlos Quintero Reboso, se hace eco de esta misma problemática rescatando una copla que constata el lío de las monedas.

Entre fiscas, pesos y tostones,
si dicen: esta chica te conviente
porque tiene de renta dos millones,
tú no sabes de fijo lo que tiene

Carlos Quintero Reboso, 1997

Además, y para rematar el embrollo, no había ni un solo banco en las Islas, por lo que el cambio y la acumulación resultaban especialmente engorrosos.

Continuará

En la segunda parte de esta entrega, dedicada a la economía canaria en la época de la visita de Olivia Stone, hablaremos de los mercados, el pequeño comercio, el turismo, la situación de alejamiento del capital de algunas islas, el comercio de exportación, algunas propuestas que sugirió Olivia Stone para impulsar la economía de las Islas, y una sorpresa a modo de reflexión que, creemos, te dejará pensando.

Y recuerda… si no has leído aún los artículos sobre Olivia Stone dedicados a las mujeres canarias y al clima y el agua en Canarias mucho estás tardando.

Recursos bibliográficos

  • Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (FEDAC) Archivo de Fotografía Histórica de Canarias.
  • Memoria Digital de Canarias Universidad de Las Palmas de Gran Canaria mdc Canarias.
  • Millares Cantero, A.; Millares Cantero, S.; Quintana Navarro, F.; y Suárez Bosa, M. (dir.) (2011)Historia Contemporánea de Canarias.Las Palmas de Gran Canaria; Obra Social de La Caja de Canarias.
  • Quintero-Reboso, C. (1997). El Hierro, una isla singular.. Centro de la Cultura Popular Canaria
  • Stone, Olivia M.; Hernández, Jonathan Allen; Bedford, Juan Sebastián Amador (1995). Tenerife y sus seis satélites. Cabildo Insular de Gran Canaria.

Para la redacción de este artículo, además de la bibliografía citada, mantuve numerosas charlas con el geógrafo Fernando Sabaté Bel, sin cuyas aportaciones, que le agradezco, habría resultado más difícil contextualizarlo de forma adecuada.

Estudié turismo, aunque he ejercido durante más de una década como activista medioambiental. Ahora soy multimamá multitarea con decenas de especialidades, como todas las mamás del mundo.

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